En Rural Innovation, estamos conscientes de que Guatemala es un país en donde gran parte de la población vive en áreas rurales, en condiciones de pobreza y pobreza extrema y en muchos casos con pocas oportunidades de desarrollo. Los recursos económicos que el gobierno central y los gobiernos municipales administran y ejecutan a través de proyectos comunitarios no son suficientes para resolver la problemática y situación de pobreza de estas familias. De esta cuenta la planificación con un enfoque territorial, con la participación de los diferentes actores que interactúan en ellos, es indispensable, para la planificación, priorización, para el desarrollo de propuestas de desarrollo orientadas a la mejora de las condiciones de vida de las familias de esos territorios
Rural Innovation cuenta con profesionales con más de 30 años de experiencia en diferentes ámbitos, como en el diseño e implementación de programas y proyectos de desarrollo rural, conocemos el medio rural guatemalteco, sus características, formas de organización, hemos trabajado en conjunto con gobiernos municipales, comunitarios (COCODES), asociaciones de productores, cooperativas, en el diseño y ejecución de diversos proyectos.
Nuestro enfoque de trabajo se basa en metodologías participativas, en donde los actores locales son protagonistas de su propio desarrollo, analizando la situación de sus comunidades en los diferentes ámbitos del desarrollo como lo son, la seguridad alimentaria y nutricional, agua y saneamiento, educación, aspectos productivos y de cadenas de valor y a partir de conocer la situación actual, plantear propuestas que incluirán el diseño de programas y proyectos orientados a la mejora de las condiciones de la calidad de vida de sus familias.
Rural Innovation trabaja con una visión de desarrollo territorial, en donde la participación de todos los actores tanto locales, municipales, de gobierno y de la cooperación (si lo hubiese), es importante para entender la problemática de una comunidad y la identificación de las posibles soluciones con la participación de todos.

Finalmente, el impacto social y económico de estos proyectos es notable. Las innovaciones implementadas permiten a las comunidades rurales aumentar su productividad, reducir costos y mejorar la resiliencia frente al cambio climático. Al mismo tiempo, se crean nuevas oportunidades laborales, especialmente para jóvenes y mujeres, quienes tradicionalmente han enfrentado barreras para acceder a empleos de calidad en el campo. Esto genera un ciclo virtuoso de desarrollo, impulsando tanto la economía local como el bienestar social.
